La pornografía como arte

La concepción de la industria pornográfica está cambiando en la medida que la sociedad también cambia. Más allá de los estereotipos, existen profesionales del porno que se oponen a la pornografía machista imperante y exigen escenas con una estética muy cuidada y con argumentos más cercanos al cine convencional que a la pornografía tradicional para conseguir xvideos para atractivos para los espectadores.

La idea de estos profesionales es innovar y apostar por proyectos que vayan más allá de las mujeres siliconadas o de los miembros descomunales. Fluyen nuevos aires y los actores y actrices empiezan a encontrar más variedad de productoras donde pueden ejercer fuera de las fronteras del territorio español.

Amarna Miller, una actriz diferente

La culpa de esta voluntad de cambio la tienen profesionales como Amarna Miller, licenciada en bellas artes y actualmente una de las estrellas internacionales del porno más cotizadas. Pero Amarna no encontró esta situación cuando asomó la cabeza, por primera vez, con 19 años, dentro del universo pornográfico. Hablamos con ella sobre la evolución del porno, los tabúes, su experiencia como actriz y su visión de la industria. Amarna Miller es el nombre artístico de Marina, una madrileña nacida en 1990.

Amarna dice que desde pequeña quería dedicarse al porno y a los 18 años empezó a enviar e-mails a todas las productoras españolas. “Las respuestas que recibí para trabajar como actriz porno fueron horripilantes. No me gustaban los argumentos, no me sentía identificada con los personajes que me ofrecían y la estética en términos de producción tampoco era de mi gusto. Después de esto decidí que el porno no era para mí”.

La vertiente artística de los vídeos XXX

Pero cuando estaba estudiando Bellas Artes, Amarna descubrió la fotografía y empezó a hacer fotos de sus amigas. Primero con ropa y después desnudas. En esta época creó Omnia X, la productora que montó con un socio y que ha sido su empresa durante cinco años. “Con este control decidí probarlo otra vez como actriz. Primero con lésbicos y después con heteros”. Por contrato advierte que sólo hará las prácticas sexuales que quiera y con los actores que quiera. A sus 24 años, Amarna tiene las ideas claras: “Yo quiero hacer lo que a mí me gusta como actriz. Y punto”.

Por eso ha realizado gran parte del trabajo en el extranjero: “Descubrí que mi error había sido empezar a buscar trabajo en España. Aquí no hay calidad y fuera sí”. Aún así, España continúa siendo una potencia del porno industrial. Existen productoras de renombre internacional como Private Media Group, que tiene la sede en Sant Cugat del Vallès. La compañía nació en 1965 alrededor de la revista sueca Private -la primera publicación porno a todo color-. Después amplió la oferta a otros formatos y ahora es una potencia en cine para adultos.

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